Una semana más, un viernes más entre Criaturas Salvajes. Volvemos a retomar otra de las secciones estrella de esta sagrada web con los ‘Versus Salvajes’ que no es otra cosa que enfrentar de forma amistosa siempre en el cuadrilátero ‘Salvaje’ (en realidad matamos dos pájaros de un tiro proponiendo a cuatro CxS’s en lugar de dos, hay tanto material de ellas…) a dos bandas/artistas con similar propuesta sónica y/o temática. El pasado lunes, mi camarada fiel y mi gran amigo en la distancia, Bernardo de Andrés, me dejó literalmente babeando con un ‘Vs.’ incendiario y muy de su estilo pues el glam rock, el punk pop y la new wave hicieron acto de presencia en un combate sin igual entre dos púgiles de la talla de BEXATRON y CASSYETTE, oséase, REBECCA HEXX y CASSIE respectivamente. Os ruego que no os lo perdáis porque ya están sorprendiendo a más de uno y os juro que un servidor es uno de ellos. Empate técnico, sin lugar a dudas, al menos en mi caso.
Pero hoy es viernes y la oscuridad vuelve a cernirse sobre esta website tras la luminosidad del lunes, me toca presentar a dos contrincantes desde los lodazales más fangosos e inhóspitos de los aledaños del Averno, avistando ya las puertas del Infierno. En una esquina del cuadrilátero, BLACK ROAD, con SUZI UZI ajustándose los guantes; en la otra, YEAR OF THE COBRA, teniendo a AMY TUNG colocándose el protector bucal. ¡¡¡Que comience el combate en pleno ‘Purgatorio’ entre las oscuras bestias!!!…
Formados en Chicago en 2015 por la pareja fundadora (artística y sentimentalmente), Suzi Uzi (vocals, lyrics, tambourine) y Tim Morano (guitar) con cierta desorientación inicial a la hora de enfocar su proyecto y tras varios cambios de formación en la base rítmica, Black Road se asientan definitivamente un año después con la formación que perdura hasta hoy con Cassie Pap (bass) y Robert Gonzales (drums). No tardan en engrasarse y tener claros sus parámetros estilísticos y en 2017 ya tenemos su E.P. debut de título homónimo al de la banda y en donde ya apreciamos su gusto por el Stoner Doom más añejo y setentero barruntando tanto a Black Sabbath, Coven y Spiders (marcada influencia vocal de Ann-Sofie Hoyles en Suzi) así como el heavy blues imbuido de setas alucinógenas por parte de Tim M.. Éstas son sus apuestas para su particular ‘Camino Negro’…
Tr
as dos singles en 2018 que se convertirán en clásicos de inmediato como Witch Of The Future y Blood On The Blade, nos llega calentito su Opera Prima en formato LP, Witch Of The Future (2019), con éstos mismos temas formando parte del tracklist (grabación nueva y excelsa del primero y nueva mezcla del segundo). Lo ya anunciado y prometido en grabaciones anteriores aquí cristaliza de forma excepcional, Suzi Uzi sabe revolverse encima del cuadrilátero recibiendo ‘el castigo’ de la que vendrá después con una presencia vocal tan hipnótica como privilegiada, Stoner Doom Blues Psych con toneladas de hash flotando en el ambiente, ahí tenemos «Hash King» y «Radiation» para corroborarlo con ese toque Spiders en vocales. El inicial e instrumental «Purgatory» junto con «Blood On The Blade» demuestran también su gusto por el prog rock pero sobre todo el blues más socarrón, Tim M. tiene maneras, ¡¡y se nota!!, Iommi, Blackmore, Page, Clapton y muchas otras bestias se arremolinan entre sus digitaciones. Pero si hay un tema a destacar por encima de los demás ese no es otro que «Witch Of The Future», una oda a los 7’s maś oscuros con pasajes de todo tipo, folk, blues, reptante doom y proto-metal, incluso pasajes y punteos renacentistas. La sombra de «Planet Caravan» planea y más allá… No me quiero dejar «End Of Man», quizás el corte más prog recordando a los Witchcraft de Magnus Pelander. Asalto ganado por Suzi Uzi…
Centrémonos ahora en la otra púgil, la más fajadora pero también la más dura y corrosiva de la contienda entre las cuerdas, vamos con Amy Tung y sus Year Of The Cobra…

Paridos también al mundo del Stoner Doom más denso y apegado a la más absoluta oscuridad de bandas como Electric Wizard, Sleep, Conan, The Well o Mammoth Weed Wizard Bastard, el dúo (también sentimental) afincado en Seattle (quien lo diría…) se forma en 2015 con la misma fijación que los Black Road por Black Sabbath pero mucho menos, por no decir ninguno, sabor añejo o Vintage Doom. Amy Tung (vocals, bass) y Jon Barrysmith (drums) son un ente virulento a la par que atmosférico que mira mucho más hacia la segunda mitad de los 90’s y los nuevos sonidos extremos del nuevo milenio. Meses después de proponerse la gestación de un sonido gigantesco con ese bajo de afinación ultra-grave y mamporros enfermizos e incesantes a los parches, llega su primer EP, The Black Sun (2015), con un sonido todavía mejorable pero con una personalidad ya forjada. Le seguirán su primer album, …In The Shadows Bellow (2016) y un segundo E.P., Burn Your Dead (2017). La Tung no para de acorralar en la esquina a Suzi Uzi, incluso de provocarla con caretos…
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os años después, llega el verdadero salto en calidad compositiva y sonido de los Year Of The Cobra con la publicación de su recientísimo Ash and Dust (2019). Producido ni más ni menos que por Jack Endino (Nirvana, Soundgarden, Melvins…). El dúo se muestra excelso, pétreo, monolítico, impenetrable, eso sí, no os penséis que aquí es todo un muro de sonido lineal y aburrido porque a parte de temas densos y destructores ‘a cámara lenta’ como el inicial «Battle Of White Mountain» o el Stoner Doom Goth aplastante de «The Divine» y «Dark Swan», tenemos momentos más kamikazes y punk hardcore (con el Fuzz al ’11’, of course), el dark new wave de «Demons» con la única inclusión de teclados y en el que podrás imaginarte a la mismísima Shirley Manson (Garbage) susurrándote arropada por el inabarcable bajo de la Tung, o planear por Mordor con el goticismo medieval atronador de «Into The Fray», refrescarte con las ínfulas alternativas de «At The Edge» o flotar fuera de tu cuerpo con la delicada fragilidad de «In Despair», sin apoyo de batería, como si bizarramente Björk se hubiese unido por un instante al negro imperante…
Y hasta aquí, hemos llegado al asalto ’15’ y nuestras protagonistas todavía se mantienen en pie, nadie se planteó tirar la toalla en un cuadrilátero lleno de sangre y sufrimiento. Baphomet respira tranquilo, sabe que han estado a la altura y que lo han dado todo por él, bueno, no todo, en la ‘BOLA EXTRA‘ todavía queda muuuucho más…



Por el momento un lp en su haber publicado en el 2018 en el sello Zube bajo el título de HEY YOU!
algo que demuestran a través de su single Jean , o Devil Inside contenidas en el nuevo EP SUCK IT
Oriunda de la ciudad de Gotemburgo (Suecia), Liv Jagrell siempre tuvo claro que su religión no podía ser otra que el Heavy Metal de la vieja escuela y que sus dioses no se encontrarían en el Olimpo sino encima de un escenario como Rob Halford, Doro, Michael Monroe, DIO, Lemmy, UDO (Accept) o Blackie Lawless. En 2003 encuentra a los músicos apropiados para escupir su fuego metálico de tintes Hard con su Opera Prima, Dance of the Wicked (2003). Causan sensación bien rápido en Suecia tanto en salas como en festivales en donde la religión del Metal calma a sus acólitos. Cuatro discos vinieron después puliendo su estilo y personalidad, Switchblade Serenades (2008), True Sound of the Underground (2010), Now and Forever (2012) y Black Lotus (2014), su mejor disco, en donde la redondez de su Power Metal con ínfulas Hard y Melodic Metal alcanza sus mejores resultados… pero se convierte también en su testamento como banda, tanto por diferencias evolutivas como también por el desgaste de las contínuas giras. La Jagrell se convierte más que nunca en una ‘reina del desierto’ en búsqueda de nuevas vías de expresión…
Trasladando su base de operaciones a la capital Estocolmo en 2016, la soledad de la ‘bestia’ sin banda no tarda en cicatrizarse con su nuevo y flamante nuevo proyecto bautizado con la ira del infierno como LIV SIN. Rodeada de lo mejor en cuestiones metálicas, se hace acompañar por Patrick ‘Patz’ Ankermark (guitar), Chriz ‘Vain’ Bertzell (guitar) y Tommie Winther (bass) para dejar la nueva marca en Follow Me (2017), su debut album que pone sobre la mesa su intención de sonar a Metal S. XXI sin perder la vista del pedestal en donde siempre tiene a sus dioses. Concepto, giros, riffs, melodías, arreglos, etc,… demuestran que Liv quiere moverse en unos parámetros más agresivos y contundentes que Sister Sin pero también con un trabajo de melodías muy presente en la línea de bandas como Kobra and the Lotus, Arch Enemy, In This Moment, Machine Head o Five Fingers Death Punch entre otras.
Pero dejémonos de bizarradas personales, el disco es potente a la par que melódico, como os decía, vocalmente Liv está espectacular, sacando registros distintos, gruñidos, agudos, alaridos, voz limpia e incluso algún que otro gutural, pero en lo que creo que se está sintiendo más cómoda que nunca es a la hora de juguetear en el estudio porque se encuentra cada vez más cerca de lo que llevan haciendo desde hace años Kobra Paige con sus Lotus y Alisa White-Gluzz con Arch Enemy, es decir, un metal moderno alejado ya del sentir de la vieja escuela que las creó, con aplastantes riffs metálicos y acompañamiento de teclados, cuerdas y loops que actualizan al nuevo siglo aquel Heavy Metal gestado en su anterior proyecto. No citaré todos los temas pero ya en el inicial «Blood Moon Fever» tenéis un tremendo resumen de lo que os cuento. «Chapter Of The Witch» y «War Antidote» devuelven el Power Metal a la fórmula con su lavado de cara ‘millennial’. ¡¡¡Cómo canta esta mujer joder!!!. Groove y Melodic Metal se encuentran contenidos en los pesados a la par que groovies «Hope Begins To Fade» y «Slave To The Machine» que es uno de los que más debe levantar pasiones en directo, un tema muy centrado en epatar, con unos estribillos que, al igual que en todos los cortes del disco, se convierte en protagonista (casi) absoluto de la canción. «The Sinner» con su agresivo clasicismo y el ‘trasher’ «Death Gives Life Meaning», también con épicas cuerdas de por medio, se agradecen dejándonos un disco con un sólo tema discreto (que no sobrante ni malo), «Ghost in the Dark», y es que las power ballads y los temas tranquilitos nunca han sido el fuerte de Liv Jagrell ni santo de mi devoción.
Con canciones bajo el brazo Raelyn Nelson reclutó a su banda dentro de veteranos de la escena de Nashville como ; Jonathan Bright; Preach Rutherford; y Paulie Simmons y en el 2014 publicaron su primer EP REALYN, compuesto por 5 canciones una de ellas Moon Song con la voz del abuelo . Un disco fantástico que aporta al country de la chica cierta rebeldía rocker ( He’s All Mine ), Punk ( Do You ) y un toque a los Clash ( Getta Room ) . Sólo ver la portada del lp ya denota que la chica tenía en su habitación a modo de decoración gente como los Who , Ramones y como veremos más adelante los Clash y Elvis 
y por lo visto y oído en su nuevo disco las sigue a rajatabla ya que se comprueba que la chica es lista y sabe lo que se trae entre manos sabiendo alejarse tanto del country pop como del mundo tan sobado de las cantautoras de americana. Ella se ha labrado su lugar y es hora de disfrutarlo