Esperamos que dentro de su libre albedrío hayan podido visitar en alguna ocasión CRIATURAS SALVAJES ya que por nuestra parte seguimos fieles a nuestra cita semanal cumpliendo con ese juramento de llevar a sus casas mujeres que tienen el rock tatuado en su alma. La pasada semana pues dos más añadir a la lista, primero la bajista y vocal del grupo austriaco IGEL VS SHARK con su flamante debut lleno de rock clásico emparentado con gente como AC/DC y en segundo lugar un clásico THE DOLLYROTS con su pop punk y power pop acelerado más que apto para noches de fiesta .
Hoy nos pasamos a mundos distopicos y loas al libre albedrío con connotaciones punk feministas de la mano de un cuarteto de Pennsilvania formado por Rachel Starlet al bajo, y Jen Reiling a la voz cantante al cual tras varios cambios se le han unido Elijah Bolt a la guitarra y Ginger Knight a la batería y que se hacen denominar bajo el título tan Huxleysiano THE DROOGETTES.
Desde 2012 viene la banda con nombre obviamente sacado de la Naranja Mecánica formado parte del movimiento punk y oi americano practicando la formula del sonido clásico con referentes como Cock Sparrer, Blitz o sus homónimos masculinos los inmortales The Adicts. Su ep debut data del 2014 cuando se edita THE DROOGETTES , producido por Arik Viktor ( Kill Your Idol ), y compuesto
por 6 temas de rabioso punk cual generación inglesa de los años 80 con It Aint Right la fantástica canción de The Oppressed como bandera de enganche . Un trabajo primerizo pero que llamó la atención de la hueste punk ya que se encontraba lejos de los estilos hardcore tan propios de los USA como de ese punk acelerado de gritos sin sentido pasando a grabar en el 2015 un single un single compartido con la banda External Menace dónde las Droogettes incluyen dos buenos temas Girl At The Milk Bar y Antifa Roller Skating
En el 2017 vuelven a sacar un single nuevamente compartido en esta ocasión con unas clásicas del genero además de espejo de la banda como son los ingleses Vice Squad, para esta selecta ocasión Bovver Girl y Little Boy Bombs son las canciones elegidas que desde luego no desentonan en absoluta con la de la maestra Rebecca Bond lideresa del citado grupo
Estaba pues todo listo para el paso definitivo que tuvo lugar en Julio del año pasado, así tras enrolarse en toda clase de giras y ser teloneras de gente como Adicts , Vibrators, The Business, Dickies etc, por fin se meten en el estudio para grabar su lp de debut que obviamente debía de tener un título acorde a la imagen promocional de la banda CLORWORK GIRLS ( 2018 ) editado en el sello Violated Records
16 temas corta duración como mandan los cánones punk y además invitados como Kay Genocide líder de la banda femenina Revolt en Keep On Drinking ; Steve Arrogant de los Special Dutties en la versión que las chicas hacen de su clásico You’re Doing Yourself No Good o Noel Martin de The Aces en la espidica Tiki Bar que se unen a composiciones viejas de la banda como Bovver Girl o We Dont Love You y nuevos trallazos de genuino punk como ese single Bitter Old Man. Un magnifico lp de punk de toda la vida muy pero que muy adictivo que les reporta unas asombrosas buenas criticas que les garantizan un buen augurio futuro a su carrera
El bar lácteo Korova vendía leche adicionada con velocet, synthemesco o dremcrom, que es lo que estamos tomando. Estas agudizan tus sentidos y te dejan listo ….. Nosotros no vendemos nada ni tenemos esos productos tan exóticos pero si una BOLA EXTRA que es impagable




Su tirón comercial y accesible hacen mella en la industria y comienzan sus interminables colaboraciones en series, pelis y múltiples spots publicitarios de los que yo destacaría el tema «Because, I’m Awesome» aparecido en múltiples formatos en pantalla y la excelente cover de «Bad Reputation» de la Jett para las pelis Endless Bummer, Easy A y Barely Lethal.
2017 trae bajo el brazo dos nuevos proyectos importantes más, otro hijo y nuevo álbum, Whiplash Splash (2017). El disco me parece espectacular, con unos contrastes brutales entre su pop punk de algodón de azúcar «Just Because I’m Blonde», algún coqueteo con el hardcore «City Of Angels» y el pop más melosón en «Jump Start This Heart» y el bubblegum de «Other Trucker». Nada queda ya del sonido low fi de Pixies, Breeders & Cia. Gran cover del «Walking On Sunshine» de Katrina & The Waves.
Odgen y Cabezas siempre están creando y componiendo, con sus hijos alrededor o sin ellos, con la firmeza de creer en ellos y en sus cristalinas melodías y sus riffs punkys saltarines así que dos años después nos llega Daydream Explosion (2019), su disco más claramente enfocado hacia el powerpop y cimentado en el sonido de las all girl bands de los 60’s y el pop más retro sin perder el nervio punk. Vamos que podríamos estar delante de un híbrido entre The Muffs, No Doubt, Bangles, Green Day o la deliciosa Cindy Lauper. Como es costumbre en la parejita, el disco se consume más rápido que un bol de palomitas XXL, sus canciones te arrollan con una oleada de azúcar eléctrico sobrado de singles super-mega-hiper adictivos como «Animal», «Everything», «Last One On Earth» con Cabezas doblando voces o el cachondón «I Know How To Party». Como os decía, el bubblegum y el pop es lo que más predomina e «In Your Face», el algodonado «Naked» o «Watching The Storm Go By» tirando del chicle 60’s son momentos muy chulos. Para acabar, un corte como «Flippy In My Red Dress» refresca su cancionero con esos aires oscurillos rockabillys que te podrán recordar a Imelda May y a los No Doubt de Gwen Stefany. 




A finales de 2016 lanzan su segunda colección de ‘tinieblas’, Pagan Science (2016), con el que se reafirman en su pesada y machacona propuesta a medio camino entre un correoso y obsesivo Stoner Rock y el Doom más pesado e inquietante onda Black Sabbath, Blue Cheer, Pentagram. El sonido de la banda es absolutamente espectacular, ominoso y oscuro, envolvente e hipnótico gracias a unos infectos riffs de elaboración setentera por parte de Graham y unas obsesivas y reptantes líneas de bajo que a saber de qué parte del Averno se las saca Lisa Alley que puede parecer que pasa desapercibida pero que tiene más importancia de la que, a priori, se le presupondría a una bajista en este estilo musical de guitarras hiper-saturadas y baterías ampulosas. Como en toda banda ‘Doomy’ se corre el riesgo de caer en el tedio y la repetición y aquí es donde entra de lleno el Stoner Rock para ponernos firmes en «Skybound» o «I Don’t Believe», la Psicodelia de «Choirs Of The Stars» o los Soundgarden más oscuros como en el caso de «Byzantine». Pero lo más importante, a mi juicio, es la dualidad vocal que se marcan Ian y Lisa, Lisa y Ian casi siempre armonizando (sobre todo la Alley al ser segunda voz) en los fraseos para darle ese toque ancestral y místico pero con unas melodías muy cuidadas que se agarran a las primeras de cambio a tu ‘pecaminosa alma’ con estribillos realmente conseguidos y alejados completamente de guturales y voces dolorosas. De nuevo, como veis, nuestra CxS marca la diferencia y la calidad en una banda que la necesita como el respirar a pesar de que todos los réditos líricos y compositivos se los lleve Mr. Graham...
Pasemos sin más preámbulos al tercer disco de los de Texas. Titulado acertadamente Death and Consolation (2019), es el disco de consolidación absoluta de The Well tanto en calidad y diversidad en composiciones como en producción y arreglos. No tengo la menor duda. También os tengo que decir que es su disco más personal ya que la serie B y el jugueteo con el Diablo de trabajos pretéritos se echan a un lado para dejar paso a las trágicas vivencias con la muerte y el sentimiento de ausencia y pérdida que Ian Graham sufrió el año pasado. Aunque líricamente el concepto haya cambiado ‘a la fuerza’, sonicamente la banda está enorme y cuando digo ‘enorme’ me refiero al muro de sonido gigantesco que generan bajo, guitarra y batería. Las influencias a sus amados clásicos siguen presentes aunque no sean tan evidentes caso de «Sabbah», el rescate del ‘sabbathico’ «Act II» de su single debut o «Cup Of Peace» con cierto deje Joy Division en medio de la calma tensa y el suspense ‘doom’ generados. Los temas que más se te van a quedar en un principio y que más van a levantar a sus acólitos en concierto son el sorprendentemente accesible «Raven» de cadencia y estribillo imbatibles, el mencionado «Sabbah», la setentera «Eyes Of A God» (tan Kadavar ella…) o el irónico y desengañado «This Is How The World Ends» imbuido de fuzz infernal desértico y con Graham sacando todas sus miserias y ralladas existenciales. Es obvio hablar de Lisa Alley en este trabajo, tanto para bien como para mal; por la parte positiva hay que destacar su protagónica presencia instrumental en «Death Song» pero sobre todo en «Freedom Above» en donde marca el paso en primer plano tanto con las cuatro cuerdas como, por momentos, vocalmente en los coros. Por la parte negativa, sinceramente, sería de agradecer que cantase algún tema en solitario pues su voz encaja como un guante en las composiciones dinamizando el tracklist y variando el registro ‘Ozzy’ que casi siempre propone Ian.