Andamos muy punks esta semana, Mr. B ha perpetrado el pasado lunes una obligada revisión de la discografía de los angelinos THE HELLFLOWERS, con la CxS CRISTINA LÓPEZ al frente, gracias a la publicación de su reciente nuevo disco. Si te gusta la combinación de punk 80’s, new wave ‘a la Blondie’ y aromáticos guiños a las girl groups de los 60’s… ¡¡¡te vas a enganchar!!!
En mi caso personal, recrudezco más si cabe en sonido y actitud inmersos ya como estamos en la Semana Santa, ¡incluso con un ‘Versus Salvaje’ que hacía tiempo que no planteábamos por aquí!. Las dos bandas aquí confrontadas de forma amistosa (aunque ‘in your face’) encima del ring son verdaderas especialistas en recrear las heridas sangrantes del New York del ’77 al ’82, la movida hardcore punk de principios de los 80’s en Orange County, CA e incorporar a su música esa crudeza de los callejones más peligrosos de L.A., Melbourne y Auckland, Nueva Zelanda, porque con SWEAT y DICK MOVE os traigo dos combos de combativas CxS’s rematadamente underground, pero con un bagaje, capacidad compositiva y calidad sónica fuera de toda duda.
Comencemos con los yankees SWEAT, que ya generaron muy buenas sensaciones por aquí hace dos años con su LP debut. Con todos ustedes… TUNA TARDUGNO y su efervescente y asilvestrado powertrio. ¡¡¡’SUDEMOS’ con ellos!!!…

Curtidos en mil batallas y movidas en la cultura del subsuelo angelina, los SWEAT son un exterminador powertrio proveniente de las cloacas de la ‘Ciudad de los Sueños’ formado en 2019 cuyos integrantes han formado parte de combos punk de culto tales como Dogteeth, Dangers, Graf Orlock y Ghostlimb entre otros. Nuestra protagonista y ‘voceras’/vocalista, responde al nombre de TUNA TARDUGNO y es una refutada gurú del vinilo siendo conocida en todas y cada una de las tiendas de discos del sur de California… pero también es una ‘fighter’ en toda regla pues forma parte de la escena clandestina de la lucha libre profesional en L.A.. ¡Cuidadito con ella!. A la guitarra, Justin Smith, dueño del sello Vitriol Records (Graf Orlock, Adult Books, Trainwreck, etc, etc,…), agitador social… ¡y profesor de Historia con luz del día!. El trío se cierra con el batería chicano y amante de la fotografía, Anthony Rivera.
Como habréis podido comprobar la energía, la furia y la crudeza son una constante en sus composiciones agitando a lo bruto y sin complejo el hardcore street punk con pinceladas de action punk ‘a la sueca’, hard rock y garage de aproximaciones aussies. El primer aviso se produjo la primera semana de 2020, el primero ‘hostiazo’ sónico en formato EP y de título homónimo al de la banda se armaba hasta los dientes con cuatro peligrosos trallazos de la talla del death punkarra «Jokes On Me», el desenfrenado y ultra-revolucionado hardcore punk «Big Time Flex» y los no menos killers y virulentos «Boys Klub»/»Power Struggle» con una Tuna fuera de sí en todo momento y dejándose las cuerdas vocales y los ovarios en cada acometida vocal…
Llegada la pandemia, la banda no se rinde a las primeras de cambio acostumbrados como siempre han estado a montar/desmontar proyectos y a sobrevivir con otros trabajos alimenticios y vocacionales. La banda comienza a componer en 2021 los nuevos temas que van a convertirse en su LP Debut, Gotta Give It Up que vió la luz en 2022 siendo editado bajo el sello Pirate Press Records. La banda no se ha domado ni suavizado en absoluto, te encuentras en una atmósfera hostil, nihilista, claramente gestada en formato DIY, Tuna escupe y vocifera su inconformismo social, su total repulsa al mundo machista y algunos demonios personales al lado de una banda con muchas tablas y hambrienta de hacer mucho, mucho ruido. Cortes secos y cortantes como chuchillos caso de «Hit and Run», su imponente «Machismo» y «Bastard» muestran sin hacer prisioneros su militancia street death punk, podríamos decir lo mismo pero elevado al cuadrado con los temas más excesivos y pasados de vueltas como el marcial hardcore punk «Hard Grudge» o el esquizoide «Mental». Un auténtico ‘tour de force’ la escucha de esta banda y de este disco con el que por aquí los descubrimos…
Antes de hablaros un poco de su última obra reciéntemente publicada, informaros que en agosto de 2023 publicaron un split compartido con los Negative Blast, con el mismo nivel de agresión sonora y actitud belicosa. Otra hostia bien dada vamos…
Y sí, para qué demorarnos más, llega el momento del disco de confirmación y consolidación de Tuna & Cia, Love Child (2024), publicado hace tan sólo diez días y conteniendo 10 nuevos pepinazos perfectos para atacar tu yugular, acometer una incursión por sorpresa en tus partes nobles y patearte el culo como nunca jamás nadie lo había hecho. Desde el implacable comienzo con «Commercial Pleasure» hasta la última andanada sónica con «Predisposed Paranoia» no vas a poder respirar amig@, todo aquí es urgencia, rabia desatada y consignas nihilistas que incitan a la revolución, el feminismo más reivindicativo y el odio supino hacia los poderes fácticos. Mi tema favorito podría ser «Love Child», pero si me acuerdo de «Pair Of Dice» y siento cómo me agarra del pescuezo, vuelvo a dudar…. Grandioso y jodido discazo.
Cruzamos el Pacífico ahora, es el turno de adentrarnos en los callejones más oscuros y sucios de Auckland, New Zealand, para probar la medicina de DICK MOVE!!!…

No recuerdo sin en Criaturas Salvajes habíamos estado alguna vez en Nueva Zelanda, pero si no es así… ¡joder!, ¡ya era hora de hacerlo!. Si todavía los Sweat de Tuna no os han volado la jodida cabeza (lo ducho mucho), ¡aquí tenéis a sus contrincantes!.
El quinteto DICK MOVE (al loro con el nombrecito…), formados por las CxS’s Lucy (vocals, Lulu (guitar) y Hariet (bass), junto con Luke (guitar) y Justin (drums), se forman practicamente en paralelo a los Sweat, posiblemente unos meses antes y en 2019. Su propuesta estilística se gesta en una reunión de colegas rodeados de la mejor cebada del lugar en un bareto de su localidad natal, Tamaki Makaurau, en concreto en el ‘Karangahape Road’s Whammy Bar’. Lo tuvieron bien claro desde el principio, su música iba a ser como la mejor y más desfasada party-punk destinada y diseñada para audiencias de ‘gente trabajadora y socialista’. Entre 2019 y 2020 comienzan a lanzar sus primeros singles en donde el punk rock aussie, sucio y desgarbado, se da la mano con el mejor hardcore punk de las antípodas teniendo, a mi entender, ciertas similitudes con los Amyl and The Sniffers.
Ese mismo año pandémico recopilan todos sus singles que junto con otros tantos temas más se convirtieron en su magnífico LP debut, Chop! (2020)…
Como véis, al igual que con la Tardugno, el compromiso social y la canción denuncia son una máxima a pesar de sus fraseos coñeros y su lenguaje políticamente incorrecto haciendo constantes referencias fálicas y hacia la falocrácia todavía imperante…

Y bien, pasados casi cuatro años desde su Opera Prima, nos llega Wet (2024) con esa magnífica portada de corte ochentero, provocadora a la par que deliciosamente Kitsch retro. Nada nuevo bajo el sol de las nuevas 13 andanadas sónicas, aquí hay actitud a raudales, crudeza callejera, desfase alcohólico, belicoso feminismo, consignas para tomar las calles e invitarnos a ser individualistas y no dejar que piensen los poderosos por el pueblo.
Trallazos como «Under My Skin (A Love Song)», «Wet» o «Women, Take The Streets» no te van a dejar indiferente, o tomas las armas (‘Take the Fckng Streets’) o ya te puedes olvidar de esta jodida banda. El tracklist no da lugar al descanso, te encuentras en el ‘puto’ frente y Lucy y los suyos no van a parar hasta conquistar y cambiar el mundo. Y a todo esto van cayendo ‘sopapos’ sónicos como «Minimun Living» o «Glamourise» o «Eyes For Christmas». Ramones, The Damned, Dead Boys… Jesús, que te encuentras en la jodida cruz…, ¡¡¡vaya jaleo de banda!!!
Y bueno, como este post ha sido bastante extenso, no me demoraré más, os dejo con la ansiada siempre ‘BOLA EXTRA’ deseando que paséis unas felices y excesivas vacaciones, recordar el futuro no existe y nuestro planeta se extingue, así que… ¿a qué esperas?



El disco se abre con su buque insignia C’mon Let’s Dance que demuestra los auténticos principios de la banda ( 60s , más Blondie ) en un tema arrebatador , mientras que el siguiente es The Call , un tema en plan Ramones en su versión más dura y contundente. Those Days su otro single de gran difusión es de nuevo la visión Debbie Harry de la banda . Una canción que podía haber figurado en el Plastic Letters de la rubia . Way You See , es un buen medio tiempo con sabor a The Muffs que nos sirve para tomar resuello ante la llegada de otro de los pelotazos del álbum , el single I See You , con el mejor riff de guitarra de todo el trabajo . Tequila es la parte festiva y sesentera . Un tema a ritmo de mariachis y ritmos de las Shirelles . Gozada . Nightmare representa la parte más powerpop del disco y que bebe sus vientos por la new wave de los 80s ( como se parece aquí la voz de Cristina a la Debbie Harry increible ) . Gone To Soon nos devuelve a los ambientes punk clásicos y el final nos presta a sonidos ramonianos con Johnny Jack and Jim .
Se abre con una canción de surf , “Vamonos”, que crea el ambiente para el próximo himno del rock n roll, “Little Boogie”, una embestida rockanrollera a los años 50s pero con el acelerador bien pisado A continuación viene “Music’s My Love”, una canción de amor que es puro bubblegum punk muy a los primeros Blondie . Un par de actualizaciones del pasado del EP con el medio tiempo “Running Through The Fog” y otra Blondinesca canción “String”,sobre la independencia de una mujer. “I Cried” es una canción de ruptura amorosa es powerpop con retazos punk muy a lo The Muffs , seguida por el tema punk puro y duro “Fucked Up Nation”, que trata sobre la desesperanza que produce la siociedad actual. En «Control», Alex Mack toma el rol de ser el cantante principal para este tema , el más largo del disco, y el más rock en sentido clásico si bien el menos interesante del lote al cual le sigue una versión del clásico de Devo «Girl You Want» dando el punto final con un ambiente country alternativo con “Way Out West”. Gran disco que viene a afianzar al grupo como estandartes de la escena underground del punk, el garage y el rock-n-roll.




Poca información la de esta esquiva banda que no suele dar demasiadas facilidades para poder conocer sus dimes y diretes de su historia , algo que es contrario a su propia obra que por su calidad no merece ser dejada de lado y bien merece una atenta escucha. Su primera obra data del 2021 una recopilación de canciones escritas durante el 2020 con una formación compuesta por Luna Becking – Voz, guitarra rítmica Lars Douma – Batería, percusión, coros, Rick van Loon – Guitarra principal, coros, Timo Verlaan – Bajo, teclados, coros y Vincent Fraenkel – Hammond. Este EP se aprecia por dónde van los sonidos de la banda pero como es lógico todavía se trata de un estado embrionario de los auténticos poderes de la banda que todavía se encontraba sobre las pistas de su verdadero ideal musical – Han pasado unos tres años desde el bisoño debut para que dieran en el clavo más aún con la aparición de la vocalista Hanne Brunelobs ( con un Ep previo llamado To The Core ) que con su carisma ha catapultado al grupo hacia el cielo
El álbum se abre de forma esplendida con Wavy Forms And Formless Waves, un tremendo trabajo de psicodelia pop algo que repiten con la extensa con Pockets Filled With Seeds , Between The Lights y Folklore ( esta última en forma de oda de más de 8 minutos y que se convierte en el tour de forcé del disco ). Everchanging y Lotus son puro Rock psicodélico de finales de los sesenta en su máxima expresión con solos de guitarra sutiles, sonidos suaves de órgano y mellotrones. Orange Sky es una preciosidad de folk rock de corte Dylanita cuya voz principal por una vez no se encuentra en Hanne que simplemente pone los coros ( brillantes ). Wildflower es la entrada más dura del trabajo con esos solos más duros a lo Blue Pills y el circulo se cierra con Winter, nueva oda pastoral que deja un grato sabor de boca .