Así como quien no quiere la cosa nos ‘cepillamos’ ya el primer trimestre del año en CRIATURAS SALVAJES. Variación en estilos y géneros, como siempre, y un plantel de artistas y bandas dispares, pero con una actitud y concepto ‘Salvaje’ que tan bien son bienvenidas por aquí. Dejamos atrás estas dos semanas pasadas centradas en nuestro producto nacional para volver a las novedades criaturiles internacionales así, el pasado lunes, abrió semana el compostelano melómano de armas tomar que siempre es Bernardo de Andrés con ese clono de una Nicole Kidman (en sus años mozos) que es SADIE MORNINGSTAR pues con su proyecto venido de Kansas, THE MUDD CLUB, nos deja boquiabiertos y con la baba colgando con esa propuesta a medio camino entre Sex Pistols, The Cramps, Ramones y Gene Vincent. Superior…
No me salgo de Yanquilandia. Del centro del país de las barras y las estrellas os invito a coger rumbo al nordeste, en concreto a la localidad de Wisconsin, muy cercana ya al lado Michigan. Hoy viernes toca hard rockear duro con la arrogancia, la clase y la prestancia de la CxS LACEY CROWE y su banda, BOURBON HOUSE!!!…

Formados inicialmente en 2017 como un dúo formado por nuestra protagonista a los vocales y Jason Clark (lead guitar), muy pronto encuentran a Jim Mijal (drums) y Jennings Buri (bass) para darle empaque como cuarteto y sacar meses después su EP debut homónimo, Bourbon House, en donde ya apreciamos los palos que la banda domina y gusta de explotar, es decir, el Hard Rock 70’s, el Blues más genuino y vacilón, el Vintage, el Southern Rock y alguna gotita de psicodelia. No empezaron mal los de Lacey Crowe, os lo aviso. Destaco los cortes más crudos, «Music in your Bones» y el aguerrido «Don’t Wanna Go Home»…
Ya en 2018 y convencidos de la respuesta en directo de la banda, con mucha afluencia de público a los clubes y salas de Wisconsin e inmediaciones, la banda acaba de empastarse y compenetrarse con un nuevo proceso de composición más fructífero si cabe que el primero. Wild Abandon (2018) se precipita sobre su base Retro Rock más que nunca con bellos medios tiempos caso del oscuro folk en octavas de «Yet We Run» o el meloso blues de «Don’t Stay All Night» que muestran la cara más melódica y madura de la voz de la Crowe y la guitarra de Jason Clark. No abandonan sus reconocidos tics zeppelianos en el inicial «Burn Them Bones» o el blues más chulesco en «Old Man Blues». Buenísima puesta de largo con su primer larga duración…
Todo va a pedir de boca y viento en popa, la banda está teniendo un inmejorable momento compositivo y de respuesta de público/crítica y comienza a confeccionar en 2019 las canciones que formarían parte del siempre difícil segundo álbum, entre ellas el singelazo a medio camino entre el Hard Southern y el Boogie Rock que es «Devil on My Heels». Otra ‘zeppelinada’ del carajo…
Pero la pandemia asoló el mundo mundial, el mundo se paró y la cultura y la música sufrieron, pero ellos, como muchos otros, aprovecharon para sacar provecho tanto a nivel conceptual como de maduración de ideas y en 2021 ya tenían Into The Red en la calle. Una colección de canciones que se me antoja la más hard rockera de su discografía, el Retro Rock y el Blues casi desaparecen en favor de guitarrazos y líneas vocales desgarradas y rebosantes de garra, como si la banda quisiera desahogar esos momentos de encierro y restricciones en un disco que pide libertad y desprende una necesidad de desahogo existencial a través de riffs setenteros y duros ritmos Hard caso del inicial «Dead in the Water», la vacilada de «Bad For Me», el rollito Aerosmith en «Too High To Care», la bella powerballad «I Got Trouble» o el mencionado pepinazo Hard Blues Zepp «Devil On My Heels»…

Dos años después y con una formación renovada compuesta por nuestra pareja protagonista Crowe/Clark, Steve Lotharious (bass) y Alec Martin (drums) nos llega a nuestros pabellones auditivos otra gesta Hard Blues Rock 70’s de los yanquees, la cuarta de su carrera titulada simplemente como The Fourth Album (2023). Nos encontramos delante de su tracklist más diverso y variopinto, esta vez virando más que nunca al Classic Rock de rebabas hard, blues, soul & pop que vuelve a demostrar, una vez más, la gran madurez y amplitud de miras de la que goza hoy en día la banda con Lacey Crowe demostrando clase, actitud y perfecto dominio vocal tanto en rasgados como en su timbre más limpio. «Resonate» empieza con energía, empuje y ganas de fiesta, perfecta para la llegada de la primera ‘zeppelinada’ del conjunto (y hay unas cuantas), «Love is a Killer» con ese riffaco tan Page. Cambiamos de registro, viramos un pelín a la oscuridad y el inconformismo emocional para «Out Of Blood». «High Road Gipsy» sería la perfecta mixtura entre la Lucinda Williams más rockera y los The Widowbirds de Simon Melli más clásicos. Qué buena es… Primer virado bluesy con «20 to Life», de nuevo teniendo a Led Zepp flotando en el ambiente. Distorsionamos un poco la atmósfera haciéndola más viciada y peligrosa en «Villain», para mí el RIFF del disco, Hard Blues Rock de 18 kilates. «Hotel Bar Blues» devuelve el blues de carretera y peligrosos antros de borrachuzos al tracklist. Vuelve Lucinda, pero también la Jeff Healey Band en un temazo con dos partes bien diferenciadas con esa segunda mitad empoderada con ese duelo de guitarra y harmónica tan potente. Muy disfrutable me parece la balada soul gospel «Blue Magic», Righteous Brothers, Otis Redding, Aretha Franklin… Una delicatessen. Acabamos el tracklist oficial con «Wild Days» y su comienzo folkie con esos punteos de exótica hindú ‘a la Zeppelin’ para explosionar nuestros tímpanos y agitar nuestra alma con esos guitarrazos de Jason como si se hubiese dejado poseer por Jimmy Page. Realmente el disco se acaba con las maneras que tiene la banda en su formato ‘desenchufado’ y en directo, dos magníficas revisitaciones de su ya clásico «Devil On My Heels» y el adecuado para este formato, «High Road Gipsy» notándose lo que Lacey ha mamado de la autora de Car Wheels On A Gravel Road. Soraia, tienes una buena competidora (o perfecta compañera de cartel) en la persona de Lacey Crowe. Gran voz, carisma, capacidad compositiva junto con su ‘socio’… Discazo…
No escatiman los americanos en videoclips y, a pesar de no tener una gran producción todos, os aseguro que cumplen esa máxima de ‘imaginación al poder’ perfectamente porque muestran perfectamente el aura y la magia que desprenden las canciones de Bourbon House, ubicadas entre carreteras polvorientas, clubes humeantes y experiencias alrededor del mejor Bourbon. Te acompaño hasta la puerta en esta ‘BOLA EXTRA’, sé que te va a flipar to the Max!!!…


La alineación de la banda cuenta con Sadie Morningstar, quien es responsable de repartir voces llenas de descaro dentro de un vorágine de guitarras de sonido basurento y crudo., Julian West truena y golpea los ritmos más primitivos y enérgicos que jamás hayan adornado tus oídos mientras que Joe Trudgeon impulsa todo junto con líneas de bajo impresionantes Para ver por donde circulan los tiros sonoros de estos jovencitos basta observar el contenido de su primer Ep con título homónimo que contenía una versión de Buzzcocks , una de los Standells ( garageros 60s) , una de Gene Vincent , y una vieja tonada de Connie Francis ( cantante pop años 50s ) y en medio de este artefacto del 2018, dos temas propios I Dont Want Go to Bed ( puro Ramones con video y el bateria asumiendo la voz solista con una edad que no llegaba a los dos digitos que deberían ver a la de ya ) y The Ballad of Mr Whippy. Garage, Punk y Rock and Roll esa es la clave
Tres temas en línea con su debut : Punk ( Sick ), Surf Rock a lo Link Wray ( Surf Kansas ) y Rock and Roll ( Long Haul Flight ). Por fin en el 2020 lanzan BOTTLE BLONDE , su primer largo , y se pueden imaginar que puede salir de los precedentes y con una banda donde el batería tiene 13 años y la solista 18 . Brutal . El corte que da nombre al álbum Bottle Blonde se inicia con dos compases con cierto parecido al festivo “Rockaway Beach” de Ramones pero que transmuta en puro punk a lo Amyl y sus Sniffers ( una gozada de tema ) y si estos cantaban a la playa urbana de Queens en New York, The Mudd Club son capaces de surfear en Kansas en Surf Kansas la guitarra, batería y melodía surf es la clave ,. Incluyen Sick del single previo que es puro clásico punk rock En Killin’ Me aportan un rhytm and blues garagero muy Pebbles o Nuggets . She Creature es otra barbaridad , punk rock acelerado y apisonadora El tema Wombat Twist es un fenomenal rockabilly a lo The Cramps . Papercut aplica un riff de guitarra muy rock ‘n’ roll de los 50. Bored To Death y Tv Girl son dos temas punk a raudales maravillosos Tremendo disco para estos imberbes 


Silvia dispone de potencia vocal pero al mismo tiempo su tonalidad es dulce y embriagadora ( no hay nada mejor para este género dónde la parte melódica es básica y los medios tiempos y baladas se suceden de forma continua ) El disco dispone de un buen puñado de platos fuertes como Stronger, una canción de estribillo pegadizo , la propia Revolution cercana al hard rock pero matizada por un estribillo muy pegadizo, Million miles away, superpegadiza y 80s muy al estilo que hoy practican gente como Fire Tiger , Scream o All For One
El nuevo álbum llamado «Eye of the storm» fue lanzado el 06 de marzo de 2020 en todo el mundo a través de Metalapolis Records y Bickee Music en Japón. Disco continuista en el sonido , lo cual es lógico tras haber alcanzado una base y personalidad en su sonido . Mantiene idénticas constantes que el predecesor por lo que sus virtudes permanecen inalterables en este Ojo de la Tormenta. El disco se abre con “Die Young” tema como mandas los cánones de apertura de un disco de rock melódico de estribillo reconocible y una excelente intro de las guitarras. Seguimos con el primer single Play With Fire , tema ultrapegadizo que nos deja a los pies del Aor puro y duro de Eye Of the Storm . Perfect Strangers es brutal hard rock como sucede con The Hard y Flesh and Blood Welcome To my World y The Clock son unas maravillas Aor que vuelven a demostrar que el grupo esta a la altura del mejor rock melódico europeo