Llegamos tarde, pero llegamos a la cita Criaturil tras las vacaciones de Semana Santa. No será este un post en el que me extienda demasiado, la Criatura y la banda en cuestión llevan relativamente poco en el show business musical y su música, a pesar de ser increíblemente infecciosa y demoledora, por el momento se prodiga poco en matices, aunque los tiene y muy interesantes de cara a un futuro inmediato. Pero antes, cómo no, hay que recordar que mi travieso e imprevisible camarada Mr. B vino muy fuerte el pasado lunes pues se trajo a la CxS, CINDY MAYNARD y su excitante banda que responde al nombre de TANITH. Un combo de Classic Occult Rock muy internacional con integrantes de Brooklyn (EEUU) y Manchester (UK) que vienen para continuar el legado de gigantes como Blues Öyster Cult, Jefferson Airplane, Uriah Heep o Black Sabbath entre muchos otros popes del Hard Rock 70’s. Ojito a su nuevo disco, Voyage (2023)…
Para este ‘viernes’ (en realidad sábado), nos vamos a Santa Cruz, California, para traeros la última ‘the next big thing’ del hardcore punk yankee con claras incursiones 90’s. Hoy coronaremos, como ya bien merece desde hace dos años, a la imprevisible CxS, KAT MOSS, (no confundir con Kate Moss) y su emergente proyecto SCOWL que están llamados a pelear por el cetro del HC Punk a consagrados combos como Amyl And The Sniffers, The Baboon Show o Surfbort…
Veruca Salt is back?… NO!, it’s SCOWL!!!… BLEED!!!!!!!!!
Comenzamos. Como os decía en el párrafo de introducción, los Scowl son practicamente unos recién llegados. Formados en algún momento de 2018 por ese híbrido imposible entre Nancy Sinatra y Wendy O. Williams (The Plasmatics) llamada KAT MOSS (insisto, no confundir con la supermodelo británica) y tres tipos tan cafres como ella como Malachi (guitar), Cole (drums) y Bailey (bass), se empiezan a grangear una reputación de directo incontestable en pocos meses con un sonido Hardcore Punk dirigiendo su mirada a aquellos 90’s en donde reinaban combos como Sick Of It All, Refused, Biohazard o Madball entre otros con mucho espacio para el Metalcore. En 2019 lanzan su EP debut homónimo que comienza a explotar, paradójicamente, ese imagotipo de la banda con esa inocente florecilla. No deja de ser una ‘Demo’, pero suena endiabladamente bien producida a pesar del formato. De mayo a noviembre de aquel año. La banda tiene nuevos temas que ofrecer, no se duerme en los laureles regrabando su EP debut y, ahora sí, con un producción profesional nos escupen Reality After Reality (2019) que sigue la línea combativa y destructora de su Opera Prima con Kat imponiendo su carisma y gruñidos asalvajados. Todavía no hay rastro de sonidos alternativos ni de grunge punk, tan sólo sangre, pogos sin control y stagediving a mansalva…

Arriba la pandemia, como todas las bandas, deben parar por imposición y restricciones (si hubiese sido por ellos…). No problem, más tiempo para componer y acometer su primer Long Play titulado How Flowers Grow (2021) respaldados ya bajo un sello de la categoría de Flatspot Records. Un disco con una magnífica portada, muy ilustrativa de las miserias y frustraciones que nos escupe virulentamente canción tras canción nuestra protagonista en los poco más de 15 minutos en los que están comprimidos los diez temas del álbum. Kat Moss sigue dando miedo, la banda está compactadísimo con un quinto miembro y… ¡¡¡esto suena que atruena colega!!!. A excepción del experimental «Seeds To Sow», su primera incursión en sonidos más noventeros cercanos a Hole, L7 y Veruca Salt con aporte de saxos y colocado en la mitad del tracklist, lo demás es la sublimación del caos y el nihilismo más agresivo de toda la puta California…

Tan sólo dos años después y con la reputación de la banda en ascensión imparable, nos llega su tercer EP, Psychic Dance Routine (2023), publicado hace tan sólo una jodida semana y en donde comprobamos en los cinco temas contenidos su claro acercamiento a sonidos más amables y menos sangrantes, la combinación entre su exterminador hardcore punk y el grunge punk es más que obvia y aquí tenemos el inicial «Shot Down» para demostrarlo. Le sigue el corte más asequible y comercial, el más Courtney Love/Brody Dalle de todos, con el oscurillo garage punk pop del homónimo «Psychic Dance Routine» vestido con un excepcional y sorprendente clip en donde Kat demuestra sus artes en la danza… y la influencia estética 60’s de Nancy Sinatra y Jane Fonda. Volvemos a la disciplina amenazante con «Wired», Kat Moss escupe contra todo y contra todos, nada se le escapa a su odio y actitud contestaria y crítica con el ‘American Way Of Life’. Más amable y ultra-catchy, pero no menos venenoso en letras, arriba «Opening Night», una canción que debe ser un auténtico himno en sus bolos, me remite tanto a aquellas maravillosas Veruca Salt 90’s… con la melodía adecuada, unos guitarrazos cojonudos y un final de lo más extremo y poseído estamos delante de una canción que debería de abrirles muchas puertas. Minuto y medio tan sólo necesita «Sold Out» para cerrar este EP y explotar por los aires con todos los tickets vendidos, toneladas de adrenalina en el ambiente y partes de cerebros esparcidas por todas partes. No me asusta en absoluto sus incursiones más melódicas, más bien todo lo contrario, los mimbres de la banda hablan por sí solos y no creo que ahora vayan de pijos ni de lejos. Ojito con ellos, ojito con KAT MOSS…
¿Alguien va a perderse una ‘BOLA EXTRA’ de auténtico escándalo?. ¡No vas a ser tú!, esta banda ya cuenta con un presupuesto importante, bolos diseminados por todo Estados Unidos, Inglaterra y Australia y se empieza a hablar de ellos por todas partes, tal y como pasó con Amyl And The Sniffers. Kat Moss es tendencia, SCOWL son tendencia y sabes que no te los quieres perder…


Esa conjunción de voces y esas guitarras dobladas atrajeron un entusiasta grupo de fanáticos que vieron sus expectativas más que confirmadas con la aparición de su primer disco grande In Another Time de 2019, que instantáneamente ganó el estatus de culto y los puso en el mapa. Un trabajo dónde nos encontramos con puro metal progresivo con excelentes solos de guitarra en Citadel , sonidos a lo Black Sabbath en «Sabbra Cadabra» con un sonido ruidoso y blues, la psicodelía Pink Floydiana de «Under the Stars» Este sonido progresivo está fuertemente presente en todo el álbum, atravesado por influencias folk, algo notorio en el suave desglose de «Wing of the Owl», y en otras ocasiones no dejamos de pensar en esos desarrollos a lo Rush como en Cassinys Dead Plunge o Eleven Years 


La alineación de la banda cuenta con Sadie Morningstar, quien es responsable de repartir voces llenas de descaro dentro de un vorágine de guitarras de sonido basurento y crudo., Julian West truena y golpea los ritmos más primitivos y enérgicos que jamás hayan adornado tus oídos mientras que Joe Trudgeon impulsa todo junto con líneas de bajo impresionantes Para ver por donde circulan los tiros sonoros de estos jovencitos basta observar el contenido de su primer Ep con título homónimo que contenía una versión de Buzzcocks , una de los Standells ( garageros 60s) , una de Gene Vincent , y una vieja tonada de Connie Francis ( cantante pop años 50s ) y en medio de este artefacto del 2018, dos temas propios I Dont Want Go to Bed ( puro Ramones con video y el bateria asumiendo la voz solista con una edad que no llegaba a los dos digitos que deberían ver a la de ya ) y The Ballad of Mr Whippy. Garage, Punk y Rock and Roll esa es la clave
Tres temas en línea con su debut : Punk ( Sick ), Surf Rock a lo Link Wray ( Surf Kansas ) y Rock and Roll ( Long Haul Flight ). Por fin en el 2020 lanzan BOTTLE BLONDE , su primer largo , y se pueden imaginar que puede salir de los precedentes y con una banda donde el batería tiene 13 años y la solista 18 . Brutal . El corte que da nombre al álbum Bottle Blonde se inicia con dos compases con cierto parecido al festivo “Rockaway Beach” de Ramones pero que transmuta en puro punk a lo Amyl y sus Sniffers ( una gozada de tema ) y si estos cantaban a la playa urbana de Queens en New York, The Mudd Club son capaces de surfear en Kansas en Surf Kansas la guitarra, batería y melodía surf es la clave ,. Incluyen Sick del single previo que es puro clásico punk rock En Killin’ Me aportan un rhytm and blues garagero muy Pebbles o Nuggets . She Creature es otra barbaridad , punk rock acelerado y apisonadora El tema Wombat Twist es un fenomenal rockabilly a lo The Cramps . Papercut aplica un riff de guitarra muy rock ‘n’ roll de los 50. Bored To Death y Tv Girl son dos temas punk a raudales maravillosos Tremendo disco para estos imberbes