Volvemos a la palestra Criaturil para continuar proporcionándoos la dosis ‘Salvaje’ correspondiente y que sabemos que necesitais como el comer (ji, ji). Como es costumbre por estos lares, el pasado lunes mi intrépido camarada se fue a escandinavia para traer una banda y un disco que bien podrían servir como anticipada banda sonora del próximo Halloween. Os hablo de las suecas SNAKE y de sus siniestros movimientos post-punk garage de actitud Riot Grrrl!. Otra sorpresa (la enésima por mi parte) que no pienso dejar en un rincón de ninguna de las maneras.
Esta semana va de ‘bandas de chicas’, sí, pero yo me vuelvo de la fría Suecia a la calidez de Los Angeles devolviendo luminosidad e inmediatez pop punk (con dosis de crítica social) a la website gracias a un colorido cuarteto de recién llegadas que atiende al nombre de… ¡¡¡THE LINDA LINDAS!!!… OH!!!!!!!!!!!!…
Si con este tema no has movido ni un músculo de tu cuerpo… ¡¡¡estás jodid@!!! (o más bien muert@), precisamente lo que a esta banda le sobra es energía y vitalidad y me tienen obsesionadito, pero no adelantemos acontecimientos. Contextualicemos antes de pasar a hablar de su impresionante debut.
The Linda Lindas son un cuarteto de pop punk medio asiático, medio latino insultantemente joven procedentes de L.A. La génesis de la banda se produce cuando, en 2018, el padre de Eloise Wong (ésta, por aquel entonces, con tan sólo 12 años) recibe la llamada de un conocido proponiéndole una actuación para su hija con la afamada indie rocker, Kristin Kontrol, en el festival Girlschool L.A. gracias a unas fotos y videos de Eloise, bajista (nombre artístico, ‘Linda Linda num.2’) actuando en Chinatown. Para la ocasión, no podía escoger a mejores compañeras de banda que a sus propias primas, Lucia de la Garza, guitarra (Linda Linda num.3, contando hoy con 15 primaveras) y Mila de la Garza (Linda Linda num.4, contando hoy con 12 años) hijas del afamado productor angelino, Carlos de la Garza (Ziggy Marley, Paramore, Bad Religion, Wolf Alice, Cherry Glazerr…). A las tres siempre les gustó la farándula desde niñas y siempre estuvieron bailando y actuando en diferentes proyectos.

Pero faltaba una segunda guitarra para darle más empaque al combo, la primera ronda de ensayos para actuar con Kristin K. ya había comenzado y había que darse prisa decidiendo contactar a una amiga de la familia para ofrecerle el suculento ‘caramelito’. Aquí es donde se cierra el círculo con la entrada de Bela Salazar (Linda Lindas num.1), la mayor de las cuatro contando hoy en día con 18 años. La química no es que fuese buena allá por enero de 2018… ¡¡¡es que fue bestial!!!… Todo salió a pedir de boca y lo que se pensaba que iba a ser un proyecto puntual se convirtió, en aquel preciso momento, en una banda en toda regla cuando fueron ‘contratadas’ por el ‘papito’ Salazar para abrir para Fiedra’s Roses… ¡¡¡pero no tenían nombre y había que apurarse!!!…
Y su curioso apelativo se le ocurre al padre de Eloise cuando repara en una peli japonesa de 2005 titulada Linda, Linda, Linda que, a su vez, está inspirada en el tema «Linda, Linda» de los también japos garageros, Blue Hearts. En octubre del ’18 ya son asiduas del circuito Save Music en Chinatown compartiendo escenario con muchas bandas emergentes locales y otras ya con cierto renombre (Alice Bag, The Gears, Alley Cat…).
Al año siguiente cumplen uno de sus sueños, abren para las mismísimas Bikini Kill llamando la atención de la actriz y comediante de Saturday Night Live, Amy Phoeler, que se ilusiona con ellas y les hace grabar temas para su película, Moxie (2019). 2020 todavía les depara sorpresitas antes de que el mundo se parase, editan su primer EP, The Linda Lindas (2020), con cuatro trallazos, caso de «Monica» o «Never Say Never» además de grabar en exclusiva un tema para el documental The Claudia Kishi Club de Netflix de título homónimo con mucho tirón que les sigue abriendo puertas… aunque todavía estuviesen ‘cerradas’ por el bicho…
Ya en mayo 2021 tienen el golpe de suerte definitivo a la hora de darse a conocer, pues su brutal tema «Racist, Sexist Boy» es posteado por la Biblioteca Pública de Los Angeles en el evento ‘TEENtastic Tuesdays’. La canción se viralizó en tiempo récord y llegó a sacar magníficos comentarios de Tom Morello (RATM), Flea (RHCP), Thurston Moore (Sonic Youth), Kathleen Hanna (Bikini Kill) y Suzi Gardner (L7). ¿Motivo?, la canción está inspirada en una comentario racista que un compañero de clase de Mila tuvo hacia la COVID-19… El sello Epitaph Records tardó sólo unos días en ficharlas je, je…
A partir de aquí, la agenda de las ‘Lindas’ se me hace inabarcable, son solicitadas en todos los rincones de California y en la Costa Este ya suena su música, sobre todo en New York. Os destacaré su participación en el Jimmy Fallon Show un mes después del ‘viral’ y que su excelente nuevo single para verano de 2021, «Oh!», también se cuela como main theme en la serie de Netflix, The Chair. Era hora de ponerse a componer las canciones de su debut…

Y por fin llega el momento. En abril de este 2022 las Lindas publican Growing Up (2022), un Long Play con 10 temás como diez soles, 10 singles potenciales que cumplen con creces con lo prometido y que demuestran que no son un producto prefabricado ni mucho menos. Habíamos hablado poco de estilos e influencias y, en fin, el disco es un verdadero festival de punk pop, powerpop, garage punk, new wave e incluso ínfulas de grunge y hardcore. Dicho esto, hasta parece obvio que se pirran por las Bikini Kill y L7, creo que son su influencia principal junto con Debbie Harry y sus Blondie, pero aquí también veo cositas de Redd Kross más ruidosos, de Joan Jett y las Runaways, en fin, que no se puede tener mejores mimbres siendo unas teenagers. El disco se abre con su ganador «Oh!», ¡energía a go go!, ¡¡¡L7 en estado puro!!!, le sigue «Growing Up», una composición que apesta a Pixies por los cuatro costados. Cambiamos de tercio y nos vamos al powerpop bubblegum de «Talking To Myself», al garage punk de «Fine», el pop punk new wave de la ultra-pegajosa «Nino», el Calipso fronterizo en balada de su único tema cantado en castellano «Cuantas Veces». Los dos últimos cortes no se quedan mancos, «Magic» es hasta un pelín post-punk pero predomina su powerpop luminoso y, bueno, mi tema favorito junto con el primero, «Racist, Sexist Boy» es eso, rabia, furia, indignación, rebeldía, protesta, etc,… contra comportamientos que, en pleno S.XXI no deberían existir. De nuevo el sonido y la actitud protesta de la dupla L7/Bikini Kill se convierten en el camino a seguir por nuestras protagonistas…
Y como no pueden parar quietas, el pasado julio lanzan un nuevo single, «Tonite», el más new wave que han sacado hasta la fecha en todos los sentidos (musical, estético, letras…), se nota que el peso de la Harry es cada vez mayor y aquí queda demostrado en este primer clip que abre una ‘BOLA EXTRA’ de auténtico lujo y demostrada admiración por nuestras Criaturas Salvajes más teenagers del mundo mundial…


Y luego las reservas comenzaron a llegar de todas partes de Suecia, desde Umeå en el norte hasta más al sur. En 2014 compartieron escenario con labanda punk china Fan Zui Xian Fa, así como con los favoritos de los medios hipster como Bass Drum Of Death y a fines de abril de 2015 apoyaron a Refused en Debaser Strand en Estocolmo.Previo a su primer larga duración las chicas sacaron un primer single Sea Of Love /haunted en el 2015 siendo su primer álbum completo «Cradle of Snake» lanzado en octubre de 2015. Grabado/mezclado por Stefan Brändström en Studio Dustward, lanzado en Sounds Of Subterrania. Este primer largo es todo un compendio de sonidos postpunk con influencias garage y actitud riotgrrl . 13 canciones de origen post punk y muchos elementos electrónicos discurren por todos los surcos . Un tanto oscuro en su planteamiento sonoro pese a disponer de una versión del hit disco 90s de Corona , el archifamoso Rhythm of The Night que supone un soplo de aire entre Come Around, erase o dark mind volcanes de guitarras punzantes y sintetizadores
Fue grabado, como el anterior, por Stefan Brändström en The Dustward Studio de Estocolmo. Snake quería acercarse lo más posible a la atmósfera de la sala de ensayo y hacer del álbum un reflejo de lo que la banda escuchó y sintió durante los ensayos. Un álbum más oscuro, pero más consistente y maduro y con 4 o 5 temas realamente rompedores como singles ( Undreams, Smile, Make a Scene .. ). No puede negarse que el sonido de The Cure esta más presente que nunca y que sólo esa coz gatuna de Mia dotada de expresividad punk le dota de un alto grado de originalidad adolescente que brilla por todo el minutaje del álbum. Hibernate es una joya tecnoide de seis minutos y medio y «Lost Girl» se mueve casi por caminos convencionales que quieren combinar el punk con el new wave mientras que “Silence Violence” post punk de modelo clásico 42 minutos excelentes de modernas sintonias de agrio sonido pero fascinantes al fin al cabo 
Y bien, ha llegado el momento de ‘enfrentar’ cuerdas vocales con el nuevo y espectacular fichaje para Arch Enemy y verdadera protagonista de este post. Amott no puede dar mejor en la diana que convenciendo a la canadiense Alissa White-Gluz para ser la frontwoman perfecta en sustitución de Angela, Alissa llevaba una carrera triunfal con The Agonist, no en lo más alto, pero gozando de éxito y seguimiento, siendo muy típicos sus contrastes vocales entre registros limpios y melódicos y asalvajados guturales. En Arch Enemy tuvo que abandonar los melódicos por imposición del ‘jefe’ siendo continuista con el sonido de la banda y de la Gossow.


El grupo se forma por el año 2020 por miembros de vijas bandas de la ciudad como Drill Sergeant, Ridgeway y Fluoride pero que encuentran buen acomodo con esta propuesta de punk melódico pero agresivo por esas influencias innegables hardcore Se estrenan con un par de demos de demostración con canciones como That’s How (I Get It), Give Me Time,Pleasure Center ,Willow ,Big Fish o Telepathic Love llenas de hooks vocales y estribillos para un caparazón muy influenciado por los sonidos de Wipers o Hüsker Dü